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jueves, 15 de diciembre de 2016

EPILEPSIA: ¿QUÉ ES? CAUSAS. PREVENCIÓN.

¿QUÉ ES?


La epilepsia es un trastorno provocado por el aumento de la actividad eléctrica de las neuronas en alguna zona del cerebro. La persona afectada puede sufrir una serie de convulsiones o movimientos corporales incontrolados de forma repetitiva. A esto se le llama "ataque epiléptico".


Para considerar epiléptico a alguien, los ataques deben repetirse con cierta frecuencia (ataques recurrentes). La epilepsia tiene su origen en unos cambios breves y repentinos del funcionamiento del cerebro; por esta razón, se trata de una afección neurológica. Dicha afección no es contagiosa ni está causada por ninguna enfermedad o retraso mental. Algunas personas con retraso mental pueden experimentar ataques epilépticos, pero tener estos ataques no implica necesariamente el desarrollo de una deficiencia mental.


CAUSAS:


Las personas que tienen epilepsia suelen tener su primer ataque entre los 2 y los 14 años de edad, aunque puede ocurrir a cualquier edad independientemente del sexo o la raza. La epilepsia es un trastorno con muchas causas posibles. Cualquier cosa que impida o distorsione el patrón de actividad neuronal normal puede conducir a la aparición de una crisis epiléptica. Se ha observado que algunas personas epilépticas tienen una cantidad más alta de neurotransmisores activos (sustancias encargadas de conducir el impulso nervioso entre las neuronas), lo cual incrementa la actividad neuronal. En otros se ha observado una cantidad baja de inhibidores de dichos neurotransmisores, lo cual también aumenta la actividad neuronal. En ambos casos aparece la epilepsia. Estos son los principales causantes:


- Predisposición hereditaria. Es más probable que una persona tenga convulsiones si sus padres han padecido crisis convulsivas. Actualmente se está tratando de localizar el gen responsable de las crisis convulsivas.


- Estado de maduración del cerebro. Aún entre las diferentes edades pediátricas, hay una enorme diferencia en la frecuencia de convulsiones infantiles. En la etapa prenatal el umbral es muy alto y las crisis poco frecuentes; en el recién nacido (primeros 30 días) el umbral es bajo y las crisis frecuentes. Entre los dos y cinco años el umbral va aumentando hasta que alcanza el nivel máximo a los cinco años. De esto se podría deducir que la maduración cerebral por sí sola modifica la frecuencia de las crisis convulsivas. También se puede pensar que los síndromes epilépticos en niños son completamente diferentes a los de los adultos.


- Existencia de lesión cerebral. El cerebro puede estar programado para desarrollarse normalmente, pero puede sufrir lesiones durante el embarazo, el nacimiento o más adelante. Las lesiones pueden deberse a tumores cerebrales, alcoholismo u otras drogas, Alzheimer, meningitis, encefalitis,sida, ciertas alergias, etc., porque todo ello altera el normal funcionamiento del cerebro. Los ataques al corazón, infartos y enfermedades cardiovasculares también influyen en la aparición de un ataque epiléptico porque privan al cerebro de oxígeno.


- Reparaciones incorrectas. En algunos casos, el cerebro intenta reparar los daños causados, pero puede generar conexiones neuronales anormales que podrían conducir a la epilepsia.


PREVENCIÓN


Muchos casos de epilepsia secundaria a traumatismos se pueden prevenir haciendo uso de los cinturones de seguridad en los vehículos y de cascos en las bicicletas y motos; poniendo a los niños en asientos adecuados para coches y, en general, tomando las medidas de precaución necesarias para evitar traumatismos y daños en la cabeza. Seguir un tratamiento después del primer o segundo ataque también puede prevenir la epilepsia en algunos casos. Unos buenos cuidados prenatales, incluyendo el tratamiento de la tensión alta e infecciones durante el embarazo, pueden prevenir daños cerebrales durante el desarrollo del bebé, que conduzcan a una posterior epilepsia u otros problemas neurológicos.

El tratamiento de enfermedades cardiovasculares, tensión alta, infecciones y otros trastornos que puedan afectar al cerebro durante la madurez y la vejez también puede prevenir muchos casos de epilepsia en adultos. Por último, identificar los genes implicados en muchos trastornos neurológicos puede ofrecer oportunidades para un estudio genético y un diagnóstico prenatal que puede prevenir muchos casos de epilepsia.


EPILEPSIA: SÍNTOMAS. PRUEBAS Y EXÁMENES.

SÍNTOMAS


Estos varían de una persona a otra. Algunas pueden pueden tener simples episodios de ausencias. Otras tienen pérdida del conocimiento y temblores violentos. El tipo de convulsión o crisis epiléptica depende de la parte del cerebro afectada.

La mayoría de las veces, la convulsión es similar a la anterior. Algunas personas tienen una sensación extraña antes de cada convulsión. Estas sensaciones pueden ser hormigueo,
sentir un olor que realmente no existe o cambios emocionales (esto se denomina aura). 

Tipos de convulsiones:
  • Ausencias típicas (pequeño mal): episodios de ausencias.
  • Convulsiones tonicoclónicas generalizadas (crisis de gran mal): involucran todo el cuerpo e incluyen aura , rigidez muscular y pérdida de la lucidez mental.
  • Convulsiones parciales (focales): pueden incluir cualquiera de los síntomas anteriores, según la parte del cerebro dónde se inicia la convulsión.


PRUEBAS Y EXÁMENES


Se llevará a cabo un examen físico, el que comprende una evaluación una evaluación detallada del cerebro y del sistema nervioso (SN).

Se hará un electrocardiograma (EEG) para revisar la actividad eléctrica en el cerebro. El cerebro puede aparecer normal después de una convulsión o entre convulsiones.

Para diagnosticar la epilepsia o planear la cirugía para la epilepsia, posiblemente se necesitará: 

  • Un aparato de registro electroencefalográfico durante días o semanas mientras se ocupa de su vida cotidiana.
  • Permanecer en un hospital donde se pueda grabar la actividad de su cerebro mientras cámaras de vídeo capturan qué le pasa durante una crisis epiléptica. Esto se llama EEG en vídeo.

Los exámenes que se pueden hacer incluyen:

-Química sanguínea, glucemia, conteo sanguíneo completo (CSC), pruebas de función renal, de función hepática, punción lumbar (punción raquídea), exámenes para enfermedades infecciosas.

Con frecuencia, se hace una tomografía computarizada o resonancia magnética de la cabeza para encontrar la causa y la localización del problema en el cerebro.






TRATAMIENTO Y COMPLICACIONES

TRATAMIENTO

Existen varias opciones de tratamiento en función del tipo de epilepsia que se padece. Gracias a un diagnóstico cuidadoso y exacto es posible controlar los ataques, al menos durante cierto tiempo, en aproximadamente un 80% de los casos. Sin embargo, queda un 20% que necesita una mejora en los medicamentos o la aparición de otros nuevos ya que no pueden parar los ataques.

La duración del tratamiento varía en función del paciente. En algunos casos hablamos de unos pocos años, mientras que en otros, se prolonga de forma indefinida.Las posibilidades abarcan la medicación, la cirugía y una dieta alimenticia específica. La mayoría de las veces, se aplica una combinación de las tres modalidades.

  1. Medicamentos
Actualmente hay un gran número de fármacos para persona epilépticas, cada uno de los cuales es apropiado para los diferentes tipos con variaciones en los beneficios y efectos secundarios. Un aspecto muy importante es seguir a raja tabla las instrucciones que dé el médico referentes a cómo tomarla, el momento del día, en ayunas o no...

Posteriormente, la elección de otros medicamentos y sus dosis se tienen que ir ajustando a las condiciones de cada persona afectada.Para la mayoría de pacientes epilépticos, los ataques pueden ser controlados con un único medicamento, administrado en la dosis y forma adecuadas. Debido a que la combinación de varios medicamentos amplifica los efectos secundarios, sólo se prescribe en aquellos casos en que el control de los ataques es imposible con un único medicamento.

       2.Alimentación

Una dieta rica en grasas y baja en hidratos de carbono y proteínas, llamada cetogénica, puede ser una alternativa. Estos alimentos, una vez ingeridos y asimilados, se convierten fácilmente en una sustancia química llamada cetona, cuyos beneficios para la epilepsia han sido verificados.

    

  3.Cirugía

Una operación es otra alternativa de tratamiento, pero solo se escoge  tras realizar un exhaustivo análisis. El objetivo es quitar parte del tejido cerebral dañado para que los ataques no se sigan produciendo. Es necesario también considerar factores como que se trate de una lesión accesible, o que sea un tejido cuya función no sea ''importante'' pero que provoca los ataques. 


COMPLICACIONES

Las complicaciones pueden incluir:
  • Problemas de aprendizaje.
  • Broncoaspiración de alimento o saliva durante una convulsión, lo cual puede provocar neumonía por aspiración.
  • Lesiones a raíz de caídas, golpes, mordidas autoinfligidas, conducir u operar maquinaria durante una convulsión.
  • Lesión cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño).
  • Efectos secundarios de las medicinas.

MULTIMEDIA: BEBÉ CON EPILEPSIA.


NOTICIA DESTACABLE


El Hospital del Mar de Barcelona es considerado un modelo en la Unión Europea en el tema de la epilepsia. Su papel en el campo de la epilepsia refractaria en nuestro país es relevante por el equipo multidisciplinar que dispone, formado por los servicios de Neurología, Pediatría, Psiquiatría, Enfermería, Radiología y otras unidades. Su atención al enfermo ha sido importante para acreditarse como Centro de Referencia Europeo.


También cabe destacar un vídeo en el que podemos observar como un bebé padece convulsiones durante el sueño. Esto provoca que tenga alterado los patrones del sueño. Algunas veces por las noches grita y los padres lo asocian a la irritabilidad que produce el no descansar plenamente.